martes, 7 de junio de 2016

Todo va bien en el prado grande

El prado grande es la zona enorme que se ve en el mapa, en la parte superior izquierda del número 12. Es un valle casi imperceptible que recoge agua de escorrentía y filtración de las fincas vecinas y la conduce a la zona de acumulación de agua (12). Suele estar mucho más mojado por el centro que por los lados y tiene muchos problemas de erosión. Estamos probando a hacer mini barreras a nivel que cortan el nivel en la zona de V del valle para ver si podemos recoger algo del agua que cae por ahí para conducirlo a las zonas más secas. Es lo que yo llamo una línea clave bastardilla. No tengo ni idea de si va a funcionar. 


En el curso de permacultura de este año continuamos el trabajo, que habíamos empezado el año pasado en el curso anterior. El diseño para este prado es un bosque de alimentos humano sin riego ni poda (zona 3), con un cortavientos (zona 4) en el extremo noroeste. Por ahora estamos haciendo las barreras y plantando lo que tenemos a mano con la esperanza de que sobreviva, frenar y recoger el agua, construir suelo y crear las condiciones adecuadas para plantar algo que dé de comer.

Barreritas a nivel con troncos de árbol y plantaciones protegidas por sombrajos
justo después del curso.

Como será una zona sin riego ni poda, mi idea es no regar ni cuidar de lo que planto, lo que se traduce en que prácticamente sólo me acerco por la zona en el curso de permacultura. Los resultados han sido bastante catastróficos por el momento. El año pasado, entre la sequía y el calor, murieron todos los arbolitos que plantamos, más los que yo planté más adelante, y encima no brotaron ninguna de las semillas de leguminosas (escoba y falta acacia) que planté (a no ser que las haya visto entre la selva que es hoy el Herrén).

Hoy he ido a verlo y me he encontrado con una grata sorpresa.

Disculpe, las barreritas de troncos ¿por dónde quedan?

 Ah, aquí están, uy, un árbol vivo.


¡Y otro!


¡Y otro!


¡Y otro más!


Vivos, y mejor que cuando los plantamos.


A cada arbolito le hicimos un alcorque permacultor, es decir, un alcorque que recoge el agua de escorrentía que viene de la zona superior de la cuesta, como una zanja de infiltración. Vamos a ver cómo está la tierra del alcorque a ver si está funcionando...

um... bastante húmeda

A ver si la comparamos con la tierra que hay justo al lado del alcorque...

¡Vaya diferencia!

Como dice mi hermano, "¡Me encanta que los planes salgan bien!". Las lluvias intensas del último mes han favorecido a estos arbolitos, ahora sólo queda que el verano sea clemente con ellos. 

Seguiremos informando.



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