lunes, 18 de mayo de 2015

Un huertecito

¿Qué hace falta para transformar esto...


...en esto?

Trabajo, queridos amigos, trabajo, que como sabéis, es mi peor enemigo. Pero qué gusto ver los bancales tan ordenaditos y listos para darnos de comer este verano.

Como seguimos preparando el terreno para el huerto permanente, sólo vamos a poner estos dos bancales de huerto. Son los dos bancales con los que el año pasado experimentamos a ver hasta qué punto se pueden mantener las plantas sin regar en verano.

Un regalo del huerto del año pasado son estos plantones de calabacín, que salieron espontáneamente en un lugar donde yo había dejado un calabacín algo pocho a finales del verano pasado.



Otra novedad es que este año he decidido poner riego en el huerto. Y para ello, utilicé unos tubos de microaspersión que me encontré en la basura.

 Estaban algo enmarañados.

Lo primero que hice fue conectar el tubo al grifo y ver si la cosa funcionada.

Funciona.

 Armada con mi caja de recambios, me dispuse a colocar el tubo y ver hasta dónde llegaba.

 Caja "riego". Madre, cuánta organización.

Y, tacháaaaan, resulta que el tubo que encontré en la basura tiene *el tamaño exacto* de mis bancales. Hay que ver qué suerte tengo.

 Entra por la esquina inferior derecha del bancal de la derecha
y acaba en la parte inferior del bancal de la izquierda.

 Por arriba pasa por fuera de los bancales y puede que aproveche para poner un microaspersor en alguno de los árboles que plantamos en otoño.


Los microaspersores venían colocados directamente en el tubo pero, claro, no coinciden con mis plantas ni están bien orientados: algunos apuntan hacia abajo, otros hacia arriba, etc.


 El rollo de la basura incluía otro tubo que no tenía microaspersores, pero sí las piezas necesarias para colocar tubitos más pequeños con los que poner los microaspersores donde queremos.



 Piezas recuperadas en el tubo sobrante.

Coloqué un par de tubos con microaspersores para ver si me valían los mismos agujeros en que estaban los microaspersores y, sí, me valen.


Ahora tengo que comprar las piezas en cuestión y colocar tubitos por todas partes para que el agua llegue directamente a las plantas. Después acolcharé y, hala, a esperar que crezcan los tomates.

2 comentarios:

  1. Muy buena pinta, si señora!!! que crezcan esos tomates fuertes y sanos.
    Vivan los tesoros inesperados que nos ofrecen los contenedores!!!!

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  2. Al paso que estamos agotando las reservas del mundo, los basureros de hoy serán las minas de mañana. Mientras tanto ¡¡soy minera!!

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