jueves, 21 de mayo de 2015

Frío, muerte y destrucción

Bueno, puede que me haya puesto un poco dramática con el título, pero, creedme, así me sentí cuando, después de tres días sin poder ir al Herrén, esta mañana llegué con el inocente propósito de regar la huerta y me encontré *todas las plantas quemadas por el hielo*. Bueno, todas menos las lechugas.

Luego le pregunté al vecino, que me dijo que en la noche del 18 al 19 de mayo cayó una helada "que dejó un grosor de hielo así (imaginaros al vecino indicando el grosor con el pulgar y el índice) en los coches". Y, añado yo, en mi huerto.

No por nada los viejos del lugar dicen que por aquí no se planta hasta Sta. Quiteria, que es *mañana*.

Sta. Quiteria (imagen tomada de aquí).
Qué maja. Si no me equivoco, la palma
que lleva en la mano indica que fue mártir.

Pues, nada, eso me pasa por pasarme de lista y plantar demasiado pronto, por mucho calor que pareciera que hacía ya, que viene Sta. Quiteria y me manda una helada para ver si escarmiento.

Nota: no hay fotos del huerto porque no me llevé la cámara, pero en cuanto las tenga, las colocaré en el blog.

2 comentarios:

  1. Fastidia mucho esto de las fechas de los santos para las operaciones hortelanas, pero es muy bonito, creo.

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  2. Y muy, pero que muy real. O sino que se lo digan a mis tomateras (descansen en paz).

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