lunes, 9 de marzo de 2015

Ruge, Mistral...

...vuélvenos locos de atar. Y con tu antiguo furor, llévate a aquel que ose hablar.

El tejado del pajar ha debido estar especialmente charlatán este año, porque el viento se lo ha llevado de cuajo.

El tejado está hecho de dos placas metálicas, con lana de roca entre ellas.
El viento ha arrancado de cuajo la superior de la zona de la derecha (placa verde).

Seguimos teniendo tejado, pero ¿hasta cuándo? 

 Parece que lo abrió con uno de esos abrelatas antiguos.

Menos mal que la cosa no fue a más, porque a sólo un metro o así a la izquierda, tenemos las placas solares.

 Si se rompieran las placas sería una tragedia.

La intrépida Karine se subió al tejado a afianzar las placas que quedaban y recortar la lana de roca.

 Escalera gigante, qué gran compra has resultado ser.

También hubo que ocuparse de los restos de tejado que el viento había diseminado por todas partes. Consejo a los que vayan a construir algo en su finca: no uséis ningún material que os vaya a contaminar la finca en caso de que el viento lo destroce en miles de trocitos y lo cuelgue con gran creatividad por las zarzas.

Odio la lana de roca.

Además de la lana de roca, el viento tiró todo lo que encontró en el tejado:

 Avisperos.

 Placas enormes de metal (ésta estaba en la finca del vecino). 

Amontonamos todo temporalmente en el pajar.


 Esta placa casi no cabía, aunque la colocamos en diagonal.

 ¿He dicho ya que odio la lana de roca?

Luego tocó quitar trocitos de lana de roca. Tuve que usar guantes porque la lana de roca pica. Odio trabajar con guantes, pero odio todavía más la lana de roca.







 Es emocionante verme en acción, ¿verdad?

Otra víctima del viento fue la caseta de los patos, que ya estaba para el arrastre y en esta ocasión ha acabado arrastrada


 Qué majo el viento, ayudándonos a tirar la caseta.

 Más placa tejadil.

Se impone un buen cortavientos.

3 comentarios:

  1. Ah! Justo ayer leí en la prensa que por fin había sido detenido el lobo que se dedicaba a derribar casas de patos (no de cerdos, eso es muy antiguo) y tejados en la sierra de Madrid.

    Siento lo del tejado, pero... ¿No me digas que no respiráis más tranquilas sabiendo que con el lobo entre rejas no volverá a suceder?

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    1. Acabo de firmar una petición de Amnistía Internacional para que liberen al lobo, que fue detenido en base a prejuicios maliciosos y falsas pruebas. El verdadero culpable es un político que pasaba por allí y que parece que le ha cogido gusto a derribar la casa de la gente.

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  2. (vertiginosamente emocionante verte trabajar) :))

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