lunes, 2 de febrero de 2015

Más protección para los aloes

Con los fríos que estamos teniendo, los aloes se resienten. Yo ya he tenido aloe en el exterior en esta zona, y además lo tenía en maceta, que lo hace más susceptible de helarse. Pero lo tenía en un patio muy protegido y jamás se me había puesto tan mustio como este año en el Herrén.

No sé si se aprecia, pero las hojas están blandas, gelatinosas y semitransparentes por culpa del frío. 

Otra víctima.

Los aloes están situados al pie de una piedra grande orientada al sur. Para más protección, les he puesto pequeñas "lápidas" individuales de pizarra que absorben el calor del sol durante el día y lo sueltan al caer la noche. Los aloes están rodeados de caléndula (también llamada maravilla), que con el calorcito de la piedra se comportan como vivaces y están todavía en flor.

He notado que los aloes que están "enterrados" en caléndulas no están tan afectados por el frío.

He colocado una ventana para proteger uno de los aloes. La venta está simplemente apoyada en la roca, así que no encierra totalmente al aloe, pero espero que ayude a retener el calor.

La ventana de marras.

No espero que los aloes prosperen en invierno, sólo que sobrevivan. Son una de las pocas plantas que disfrutan de los veranos del Herrén (calurosos y secos) sin necesidad de riego, así que pueden aprovechar esos meses para producir en vez de estivar perezosamente como hacen la mayoría de las demás plantas. Si esto de la ventana funciona, me plantearé algún método ventanil para el conjunto de las plantas.

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