miércoles, 18 de febrero de 2015

Acolchado y abonado de árboles

He decidido que no estoy mejorando bastante la tierra de la zona 1. Es la mejor tierra del Herrén y tiendo a contar con ella sin más, pero en realidad es una tierra bastante castigada (así que imaginaros cómo está el resto). Tengo que abonar más, acolchar más y mimar más en general esta zona.

Además, una cosa que he aprendido haciendo el gremio de plantas del ciruelo es que tengo que preparar mejor la tierra y acolcharla para eliminar las gramíneas.

Cerca del Herrén hay un picadero y tienen una zona en la que tiran sin más los restos de paja de limpiar los establos. Imaginaros una montaña de caca de caballo mezclada con paja humeando en una fría mañana de invierno. A eso me enfrento yo cada vez que voy, armada con pala y sacos. A un lado, oscura y fría, hay una colinita de la misma materia ya envejecida, triste y olvidada en su rincón. Cuando quiero estiércol para llenar terrazas, cojo la fresca y humeante, cuando quiero estiércol para usar en el momento, cojo de la oscura vieja del rincón.

He estado acolchando los árboles frutales de la zona 1. Primero echo estiércol, luego una capa de cartones y después paja, igual que hice con el prunus.


En primer plano, la morera. Al fondo, el árbol misterioso que resultó ser un peral.

Hay que hacer algo con ese gallinero, que está muy feo.

Al retirar las hierbas de la base del tronco de la morera,
encontré un tubo (cómo no) y marqué su recorrido con piedras.

Por una vez sabemos de dónde viene y a dónde va
y por ahora lo dejamos ahí hasta decidir qué hacer con él.

La zona de acolchado corresponde con la zona que abarca la copa de cada árbol, porque en teoría las raíces son un reflejo de la copa, pero últimamente he estado leyendo sobre frutales y parece que las raíces se extienden bastante más allá de la zona de la copa, sobre todo en suelos pobres (léase el Herrén). Además, siempre había creído que las raíces que absorbían agua y nutrientes estaban en la periferia de la zona radicular, pero ahora leo que no, que las hay por toda la zona radicular. Como había que tomar una decisión, y en espera de tener una epifanía sobre el misterioso pero fascinante mundo de las raíces, decidí actuar en la zona que abarca la copa e ir viendo.

El acolchado ha marcado de forma muy visible la zona de influencia de los frutales de la zona 1 y pienso usarlo como punto de partida para diseñar un huerto/bosque de alimentos/lo que sea de alto mantenimiento (léase regado en verano y acolchado una vez al año, que el trabajo lo hizo Dios como un castigo) en esa zona.

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