sábado, 3 de enero de 2015

Muro de piedra para la terraza del aparcamiento

Quizás recordéis la terraza del aparcamiento. Cuando la vimos por última vez, se tambaleaba con el peso de todo lo que le habíamos echado.


Así se tambaleaba.

La terraza aguantaba, con ligeras mejoras y apuntalamiento varios, pero era, ¿cómo decirlo? Fea. Así que emprendimos la ardua tarea de revestirla de piedras.

Para ello, sacamos las piedras que apuntalan las vallas varias que ya sabemos que queremos quitar.

Las hay a miles.

Y luego las fuimos poniendo, una junto a otra y una sobre otra, más o menos como se hace en el Tetris, pero con más músculo.



El resultado.


El sitio de conversar.

Los espacios entre las piedras son perfectos para plantar pequeñas plantitas como las que yo llamo echevarría, pero que parece que se llaman siemprevivas. Ya planté algunas en la jardinera del nectarinero y pienso plantar todo el muro nuevo. Pero no me voy a limitar a las plantas grasas. Pienso plantar bulbos y vivaces pequeñas entre las piedras y que quede un muro florido.

Delante del muro, aprovechando el calorcito que va a acumular, también quiero plantar. Creo que es el sitio perfecto para el tomillo, el romero y alguna que otra aromática. Aún así, no lo voy a llenar todo de plantas, porque el muro está hecho pensando en poder sentarse en él a disfrutar del solecito.


2 comentarios:

  1. Os ha quedado precioso. Que bonitas son las piedras de vuestro terreno jodias!!!.
    Con toda la materia orgánica y la tierra que metisteis ahí, para primavera la naturaleza hará lo que tiene que hacer, es posible que si no plantas nada te sorprendas con sus ofrendas florales sin esfuerzo.

    besotes y que el 2015 os regale muchas flores, reales y metafóricas.

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  2. Gracias, maja. Lo mismo digo.

    Vamos a empezar a plantar en breve, empezando por un árbol que me ha regalado mi padre por las fiestas. Tengo grandes planes para esta jardinera. No sé si voy a tener bastante sitio.

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