jueves, 15 de enero de 2015

La terraza del invernadero

Aunque seguimos trabajando en la terraza del aparcamiento, hemos empezado ya a hacer otra terraza, que estará al lado del invernadero.

Para que os hagáis una idea, en el mapa del Herrén veis que al norte del invernadero (número 23) hay una línea redondeada. Esto representa una valla que rodeaba una gran afloración de roca madre.

Para ver la imagen más grande, haced clic en ella.

La idea es hacer una terraza paralela al recorrido de la valla. Como veis, es un proyecto de envergadura, unas tres veces mayor que la terraza del aparcamiento, que está dando mucho trabajo. La idea es que reciba todo el agua de lluvia que cae en la piedra y aproveche el calor que cumula la piedra, y donde además podamos empezar a construir un suelo rico y vivo.

Lo primero que hicimos fue quitar la valla.

Y así quedó.

Después, empezamos a bajar las grandes piedras que había sobre la roca para hacer el límite de la terraza.

Son piedras enormes.

Muy grandes y pesadas.

Gigantescas.

Todo esto lo hacemos con tecnología punta del paleolítico superior: nuestros músculos, nuestro ingenio y un par de palos para hacer palanca. No hay fotos del proceso porque estábamos tan deslomadas que no había fuerzas ni para darle al botoncito de la cámara.

Continuará...

2 comentarios:

  1. Hola amigas. Este trabajo de la piedra es precioso cuando se hace con gente que sabe. Cuando vivía yo en Galicia tuve ocasión de trabajar al lado de un cantero viejo y observar como movía las piedras con una palanca de hierro y algunas otras herramientas. No utilizaba la fuerza para nada, era increíble. Hicimos rocallas y contenciones, movimos losas de pizarra de 3x1 y todo con palancas y poleas. ¿No habrá nadie en la zona que sepa algo de esto, como vuestro pocero?

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  2. Seguro que hay miles. Hay una escuela de cantería a pocos kilómetros del Herrén. Lo que no hay es presupuesto, je, je.

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