jueves, 1 de enero de 2015

La piedra que llora



El manantial, después de la limpieza.

El manantial se va recuperando poco a poco después de la limpieza. Está casi lleno pero no acaba de llenarse del todo, lo cual nos hace sospechar que er tubo mardito lo está vaciando. ¿Hacia dónde? Ni idea.

Er tubo mardito sospechoso, cuando el manantial estaba vacío.

Es precioso ver cómo se ha ido asentando la vida. En estos momentos hay plantitas que asoman la cabeza por encima del agua, plantitas sumergidas, algas, un montón de insectos varios, etc. Lo que todavía no hemos visto son batracios, pero seguro que no se hacen esperar.

El manantial tal y como está ahora.

Plantitas asomando la cabeza (foto girada).

Una cosa preciosa que ha ocurrido desde que la estación húmeda ha estallado en el Herrén es que la piedra del fondo del manantial está constantemente mojada.

La piedra en cuestión.

La piedra en cuestión, de cerca.

El agua cae desde la tierra que tiene encima, resbala por la piedra y cae al vaso. Yo la llamo la piedra que llora.

Es una zona donde crecen muchas plantas. No sólo recibe el agua que cae de la piedra, sino que ahí es dónde está el manantial propiamente dicho.

Zona del manantial.

Lo he hablado con José Luis, el pocero y me dice que es agua de lluvia que se infiltra en el suelo, encuentra la piedra y resbala por ella, y que no tiene nada que ver con el manantial propiamente dicho.

Venga de donde venga, es bienvenida. 

2 comentarios:

  1. Que lujazo tener un rincón así en la parcela....suertudas!!!

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  2. La verdad es que se nos cae la baba. A ver qué pasa en verano...

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