domingo, 6 de abril de 2014

Mantenimiento de los quesos

Los quesos que tenemos madurando necesitan su mantenimiento porque después de unos días en la sala de maduración se ponen así:

Quesos con vida.

Ante tal panorama hay dos alternativas: o dejarlo como está y encomendarse a los dioses, o limpiarlo y encomendarse a los dioses. 

Nosotras hemos decidido hacer las dos cosas, porque somos así de chulas.

Para limpiar los quesos, primero se hace una salmuera. Como el agua del Herrén en principio no es potable (y aunque lo fuera todavía no hay agua en la cocina), usamos agua traída de casa en el bidón que veis en la foto.

Agua para la salmuera.

Todo preparado para limpiar los quesos.

En la mesa se prepara:

- la salmuera
- paños de gasa limpios
- un recipiente para tirar los paños sucios


Hay que consultar en el papel para ver qué quesos se pueden probar ya.

Años de formación como bióloga molecular le dejan a una
esta deformación profesional de las tablas y los esquemas.


En la super tabla de roble, los quesos están bien etiquetados.
Es esencial no confundir los que tienen leche cruda y los que la tienen pasteurizada.
Preside el onmipresente termómetro.

Los quesos se cogen y colocan en el paño.


Y se frotan con un paño limpio y húmedo para quitarles el moho.

Antes y después. El moho se desprende con sorprendente facilidad.

Los quesos ya lavados, de vuelta en la tabla, junto a sus compañeros sin lavar.

Otro tipo de queso, que pronto probaremos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario