domingo, 9 de marzo de 2014

Mi día de suerte

Hace algún tiempo me escribió una desconocida. Había conocido mi blog a través de un anuncio del curso de permacultura y como también vive en la Sierra me invitó a quedar con ella.

La semana pasada fui a su casa a tomar un té. Vive en una casa de madera con 1.000 m2 de terreno en cuesta que ha transformado poco a poco en un bosque de alimentos aterrazado. Tiene frutales, trepadoras, arbustos de frutos de bosque, flores y verduras de todo tipo por doquier. Tiene dos invernaderos, barriles para recuperar el agua de lluvia, zonas de sombra y zonas soleadas, en fin, un paraíso.

Me fui de allí con los brazos llenos de regalos:

 
Vista general del botín.

Estos fueron sus maravillosos regalos:

Una caja llena de retoños de Aloe vera, que ya he empezado a repartir entre mis amistades. Ella los tiene en un invernadero, pero yo tengo una planta que lleva ya años viviendo a la intemperie. Por desgracia este otoño el temporal me la destrozó, así que estos retoñitos me vienen de perlas.

Preciosos retoños de Aloe vera.

Unos rizomas de Canna indica, una planta que da una flor preciosa. Me viene genial porque tengo el plan de hacer un jardín rojo y amarillo en una zona del Herrén, cerca de la cabaña.
Los rizomas.


Ya están despuntando.

Y ésta es la planta con su flor:

File:Cannaindica.jpg
Foto tomada de aquí.

Además de ser una planta preciosa, me dijo esta chica que el rizoma se come. ¡Qué maravilla!

Por si esto fuera poco, también me regaló bolsas llenas de rizomas de plantas muy utilizadas en permacultura que generalmente son difíciles de conseguir.

Oca del Perú: son unos tubérculos del tamaño de patatas pequeñas, amarillas o rojizas. Nunca las he probado, pero al parecer son similares a las patatas, aunque más ácidas. Para disminuir la acidez, recomiendan dejarlas unos días al sol antes de cocinarlas.


También me regaló una ficha de la planta.Todo un detalle.


Algunas de las ocas ya están germinando.

Alcachofa china:  es una especie prima de la betónica que produce tubérculos comestibles. Al parecer tiene las mismas propiedades medicinales que la betónica y es igual de bonita, además de comerse.

 Los tubérculos de oca que me regaló.

 La mayoría está germinando.

Los tubérculos parecen larvas y los niños ya nos han anunciado que ellos "eso" no se lo van a comer.

File:Stachys sieboldii1.jpg
Ésta es la planta en flor. Preciosa. Foto tomada de aquí.

Yacón: es una especie emperentada con el girasol que produce tubérculos comestibles. Su nombre en francés es "poire de terre" (pera de tierra), lo cual es gracioso porque a las patatas les llaman "pomme de terre" (manzana de tierra). Al parecer también se puede consumir crudo.


Me regaló tres de estos grandes tubérculos.

 Tienen buena pinta.

File:Smallanthus sonchifolius .p.jpg 
Ésta es la flor del yacón. Qué ganas. Foto tomada de aquí.


Tupinanbo: es una planta de la familia de las áster, que son unas plantas parecidas a las margaritas que se usan mucho en jardinería. Dicen que los tubérculos saben a alcachofa, lo cual significa que mi estimada esposa se va a poner muy, muy contenta. Al parecer, se pueden fermentar como la col.


 Me dió tubérculos de dos variedades: rosa y amarilla.


Se parecen un poco al gengibre.

File:Sunroot flowers.jpg
Las flores son espectaculares. Foto tomada de aquí.

Además de estos regalos, voy afanando rizomas de iris por donde puedo, porque este verano en el Herrén habrá flores, ¡¡palabra!!

Me encantan los iris y son muy agradecidos.

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