martes, 31 de diciembre de 2013

La cabaña, antes y después

La cabaña es el corazón del Herrén. Sentadita en la parte más verde, el huerto, es preciosa.

 La cabaña vista desde el norte.

Cuando compramos la finca, la cabaña era una gran cocina. Los anteriores propietarios tenían una cocina y un frigorífico, ambos de gas, un sofa pequeño y una gran mesa camilla. Sólo la usaban en verano, por lo que tenía una ventana y varias aberturas sin cristal, y la puerta dejaba entrar el aire cosa mala.

Este color no es exactamente nuestro favorito para una pared.

Nuestra intención es crear una pequeña casita que sea agradable y donde podamos pasar la noche o incluso el verano. Para eso necesitamos aislar mejor la cabaña y lo primero que hicimos fue cerrar las aberturas. Dos de ellas eran unos agujeros circulares cerca del techo. Son perfectas para el verano, cuando el aire caliente sube. Así el calor se va por ahí y se establece una corriente de aire en la cabaña. Pero claro, en invierno lo que conviene es conservar el aire caliente, así que les pusimos unas contraventanas que se pueden abrir o cerrar según convenga.

 Perfecto para el verano. Para el invierno, no tanto.

 La contraventana se abre desde dentro, para poder regular la temperatura con comodidad.

Otra abertura era la parte superior de la puerta. En principio decidimos ponerle un cristal, pero cuando nos vimos con el cristal en la mano nos dimos cuenta de que la puesta no es suficientemente estable para un cristal tan grande, así que guardamos el cristal para otro proyecto y le pusimos una placa de contrachapado.

 La puerta, antes de arreglarla. No se ve bien, pero la parte superior es una mosquitera. A su lado, la enorme ventana que también tiene solo una mosquitera.

La ventana que no tenía cristal sí recibió uno enorme, aunque por desgracia se nos rompió en una esquina al apretar un tornillo. Pensamos en cambiarlo, pero no hay ni ganas ni presupuesto, así que compramos un tubo para reparar cristales y en cuanto podamos lo arreglaremos.

Para que la cabaña no tuviera tanta pinta de cocina, reducimos la zona de encimera y quitamos el espacio reservado al frigorífico. Por ahora no tenemos intención de poner electricidad en la cabaña y habrá un frigorífico en la cocina profesional que estamos haciendo en una de las naves. Después de reconstruir la encimera, pintamos los muebles y les pusimos unos tiradores de cerámica para que quedaran bonitos.

Esta esquina es donde estaba el sitio para el frigorífico.
Mi querida esposa colocó ahí el mueble que estaba en el otro extremo.

 Los tiradores me encantan.

Al principio la cabaña estaba pintada de azul verdoso. Nosotras la pintamos de blanco y repasamos la madera con un tinte más oscuro. Nos gusta mucho como queda. Compramos dos sofás cama de segunda mano y una amiga nos regaló una mesita de café. Además, trajimos de casa este mueble, que llamamos "el mueble azul" y que tiene una historia muy bonita que ya contaré otro día. Con unos cojines aquí y allá, y unas colchas de retales, el conjunto es un espacio bonito y funcional, donde dan ganas quedarse.


Los dos sofás de la cabaña son sofá-cama.
El amor a las colchas de retales nos viene del año que vivimos en Estados Unidos.


 ¿Cuándo dejará de hacernos fotos esta pesada?

Estábamos felices con nuestra cabañita cuando llegaron las primeras lluvias y descubrimos que el techo es una regadera. El tejado está hecho de planchas de madera colocadas unas junto a otras y cubiertas por una plancha ondulada de plástico y luego cañizo. La madera se separa y se junta con los cambios de temperatura, el cañizo está medio pelado y el plástico está en bastante mal estado.

 El tejado está fatal.

Y entonces llegaron al restate los amigos. Tenemos la increíble suerte de conocer a una familia de gente generosa y amable que nos regalaron una pila gigante de tejas romanas glaseadas en verde hoja. Son preciosas.

 ¡Gracias Mimi y Moncho!

Nuestro plan es quitar el plástico y el cañizo, poner unas planchas de aislante encima de la madera y luego tejar con estas tejas. Creo que va a quedar genial.

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