viernes, 13 de diciembre de 2013

Descripción general del herrén a día de hoy

El Herrén del Cerrado (para saber porqué se llama así leed esto) es una finca de 1,3 hectáreas situada en el término municipal de Robledo de Chavela. Se encuentra en la dehesa de Fuentelámpara, que está entre los pueblos de Zarzalejo y Fresnedillas, cerca de El Escorial (Madrid).

Vista de la cabaña y el invernadero desde el oeste.

La finca tiene forma de plato hondo partido y está orientada hacia el sur-sureste. Esto significa que el borde de la finca que va del noroeste al sureste está en altura y que la tierra cae hacia el centro hasta el punto más bajo de la finca, que está en el centro sur.


Si haces clic en la imagen, la verás mejor.

Estos son los elementos más notables de la finca a día de hoy:

- 2 manantiales abiertos, que manan mucho en invierno pero se secan en verano. Cuando rebosan, el agua va directamente al suelo, dejando toda una zona pantanosa en la que crece la hierba que da gusto.

- 1 manantial cerrado como alberca subterránea de 9.000 L, que alimenta a la alberca principal, y que tiene un registro de acceso.

- 1 manantial cerrado que alimenta la piscina y no tiene registro de acceso.

- 1 alberca de 18.000 litros con una bomba que alimenta los depósitos en altura. La bomba es de gasolina.

- 2 depósitos en altura alimentados por la alberca de 18.000 litros (con bomba). Cuando compramos la finca, los depósitos tenían la tapa destrozada. Estaban mal sujetas y el viento se las había llevado, esparciendo trocitos de fibra de vidrio por todas partes. Con los restos de las dos tapas hicimos una entera para el depósito que alimenta al sistema de agua de la cabaña, el gallinero y el huerto. El otro alimenta la pocilga y las naves, pero el sistema de tubos estaba roto y el depósito en malas condiciones. Estamos en proceso de reparar este depósito y el sistema de tubos de esta zona de la finca.

El depósito que alimenta la pocilga y las naves, tirado en el suelo al lado de la pocilga.

- 1 sistema de alimentación de agua con tubos enterrados que es incomprensible. Pero ayer encontramos  la llave de paso del sistema que va al depósito de la pocilga, así que estamos de subidón.

- 1 cabaña de madera y ladrillo, de aproximadamente 20 m2, que es principalmente una cocina, con goteras en el tejado y una puerta que cierra mal. Tiene un porche al este y un emparrado con dos parras al oeste.

La cabaña y la piscina.

- 1 invernadero con el plástico roto.

Invernadero en el huerto.

- 1 zona de huerto en la que crecían acelgas, patatas, cebollas y puerros espontáneamente de lo plantado en el pasado.

- 1 gallinero en funcionamiento, con zona de almacenaje, 3 jaulas para aves (una con la puerta rota) y 2 corrales cerrados. Hace un total de 30 m2 cubiertos y 40 m2 de corral, aproximadamente. Lo primero que hicimos fue comprar 40 gallinas de raza castellana negra que eran nuestro orgullo hasta que una comadreja vino y las mató a todas en el espacio de tres semanas. Tenemos que proteger mejor el gallinero, con malla de agujeros más pequeños para poder tener gallinas otra vez.

Foto de una gallina de raza castellana negra cogida de Wikipedia.

- 1 piscina llena de agua verde y sapos, con una depuradora. Este verano pasado intentamos ponerla en marcha, para los niños. Al ir a vaciarla, descubrimos que el desagüe no funciona, como lo cual hubo que bombear el agua, que no es moco de pavo. Después intentamos poner en marcha la depuradora (nos tuvimos que comprar un generador) pero no funcionaba. Un desastre, vaya.

 - 2 naves, una junto a otra de aproximadamente 20 m2 cada una. 

Las naves. La cocina a la izquierda, el pajar a la derecha.

Aquí es donde hemos estado concentrando nuestras energías este otoño. La nave de la izquierda era un almacén dividido en dos y la hemos transformado en una cocina profesional con una zona adyacente para secado y maduración de queso. Sólo nos queda la instalación eléctrica, posible gracias a nuestras flamantes nuevas placas solares.

Alicatado: querida esposa. Fontanería: mi querida esposa.

La nave de la izquierda es el pajar y el taller, aunque el taller propiamente dicho aún no está montado. Aquí es donde están las baterías y las máquinas (aún misteriosas para nosotras) de los paneles solares.

Los entresijos de la instalación fotovoltaica.

Este pajar es muy agradable y, gracias al milagro de la energía solar, tiene luz eléctrica. Mi idea es hacer un anfiteatro con las balas de paja y transformar esta nave en un lugar donde se puedan dar cursos.

Perfecto para trepar y echarse una siestecita.

- 1 pocilga de piedra con 3 cubículos separados, en un prado cerrado.

La pocilga, uno de los sitios más agradables del Herrén.

- 1 prado grande cerrado con una zona que se inunda en invierno por el agua que corre desde las tierras altas.

Además, en la finca hay los siguientes árboles de variedad desconocida:
- 3 almendros
- 1 nogal
- 1 ciruelo
- 1 cerezo muy pequeño
- 1 morera

También hay varias encinas, enebros, acacias de tres espinas, catalpas y multitud de zarzamoras.

La zona superior (el borde del plato) y el camino en la zona de entrada a la finca tienen graves problemas de erosión. La roca aflora en muchos sitios y el camino está destrozado, sobre todo tras las lluvias. A lo largo del camino hay varios puntos en los que se acumula de forma natural el agua que corre por el camino. 

Erosión en el camino.

La zona baja recibe todo el suelo de la otra y tiene un suelo negro, vivo y profundo, de los que me hacen babear.

Zona fértil y verde en el antiguo huerto.

Rocas y encina, la otra cara del Herrén.

En cuanto lo vimos nos dimos cuenta de que el herrén tiene muchísimas posibilidades, de hecho, tiene el potencial de ser un paraíso. Nuestro proyecto es hacer despacio el camino hacia ese sueño y disfrutar mucho cada paso que damos.

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